UN LUGAR DONDE LOS GATOS SON FELICES
He pasado tantas veces por la calle Maruri que ya ni me acuerdo…es más casi todos hemos pasado por esta congestionada y céntrica calle infinidad de veces, allí hay un letrero que me llamó siempre la atención, en una fachada cuelga un simple cartelito que dice CATFETIN así que hace poco ingrese a esta vieja casona donde conviven negocios de toda índole, en segundos estoy ya siguiendo una flecha que me conduce hasta el segundo piso a través de una escalera de madera a lo largo del recorrido se aprecian imágenes de gatos como un preámbulo a lo que vería luego. Una vez en la puerta un olor a café me invade y me arropa embriagándome, a simple vista es una cafetería como tantas en una habitación muy grande dispuesta con una barra y unas pocas mesas, la escenografía está basada en souvenirs y accesorios para gatos, una señora de rostro amable me recibe y me da la carta, me dice que es la dueña y mientras me traía el café me cuenta que aquí se encargan de rescatar a gatitos de la calle y promueven campañas de esterilización y auxilio de gatos en abandono.
De pronto y sin darme cuenta me encuentro conversando en la misma mesa con esta extraordinaria mujer quien me confiesa que su hija empezó a salvar gatos abandonados pero por motivos laborales ella debió viajar a Canadá dejando esta gran responsabilidad a Yolanda su Mama quien ahora dedica todo su tiempo y esfuerzo a esta noble misión -esta cafetería sobrevive gracias a la venta de souvenirs y artículos para los gatitos, ya que los otros ingresos lo dedicamos a rescatar y curar a los gatos que han sido abandonados- me dice con una voz que denota tristeza..
Tan concentrado estaba en nuestra conversación que pasaron rápidamente los minutos y Yolanda me dice – quieres ver a los gatitos, están en la otra sala- me comenta invitándome con su mirada a seguirla y así lo hago, corrió una puerta y frente a mis ojos se abrió un mundo desconocido y maravilloso, aquí los gatos prácticamente saltan de mesa en mesa, algunos juegan, otros duermen y otros como si fueran peluches de verdad descasan en el regazo de los clientes ronroneando felices sintiéndose amados sintiéndose especiales!
Hay varios turistas extranjeros que no sé cómo se enteraron de la existencia de este lugar. El ambiente es muy acogedor con fotos de los gatos que ya han sido adoptados y otros que están buscando un hogar, libros especializados y diversas publicaciones de gatos abarrotan un pequeño anaquel y no podían faltar unos juegos especiales para gatos que nunca antes había visto para que los mininos se distraigan. Mi anfitriona me cuenta que uno de sus gatos llamado LEE fue adoptado por una turista de Bélgica quien lo llevo a su País y que al llegar las autoridades de su País le denegaron el permiso de ingreso al pequeño gato, pero además ordenaron que sea sacrificado…pero esta chica llamada Selena Ali desato una batalla legal que se viralizo en las redes sociales recibiendo muestras de apoyo de muchas personas del mundo y no paro hasta salvar la vida de su adorado gatito peruano.
Una turista mientras coge en sus brazos un gatito me dice con alegría – no hay nada mejor que tomarse un café y recibir el cariño de los gatos- y tiene razón, salgo de este ideal mundo de los gatos agradecido de que todavía hay esperanza a pesar de que hay ciertas personas que abandonan a su suerte a los gatos, hay otras tantas personas anónimas que están dispuestas a salvarlos y darles algo tan simple como importante... un poco de amor.
Armado el cronista
Comentarios
Publicar un comentario