La primera vez que vi a Michele fue cuando pasé por uno de los portales de la plaza de armas y vi que alguien vendía unos dulces que me parecían familiares. Eran nada menos que los deliciosos BRIGADEIROS (los dulces más populares de Brasil ) pero como llovía torrencialmente y yo llevaba prisa seguí mi camino raudamente bajo una inusual e inoportuna tormenta, pero reconociendo que me encantan los dulces y queriendo probar esta dulce tentación, volví al día siguiente al centro y busque los benditos brigadeiros y no los pude encontrar… Crucé la plaza de armas más de una vez mientras observaba a los vendedores de la calle para tal vez reconocer a aquel tipo con sus dulces y no me quedo más remedio que retornar con las manos vacías.. al final capaz era uno de esos tantos viajeros que andan por el mundo vendiendo algunas cosas para sobrevivir y quien sabe dónde estará ahora, me lamente yo mismo. Unos días después volví al centro para hacer mis actividades terrenales y no muy lejos ...